Receta: Salsa de Tomate Casera

¿Pueden creer que hace años que no compro salsa de tomate en mi casa? Todo empezó cuando hace unos años hice un desafío de Buzzfeed para comer “limpio”, o sea sin procesados. Nunca me había dado cuenta de la cantidad de preservantes e ingredientes “fantasma” tenían productos como la salsa de tomate. Así que aprendí lo básico para preparar la mía propia, sin azúcar añadida ni preservantes, y la fui perfeccionando con el tiempo hasta lograr la salsa perfecta para mí.

Yo sé que el verano es la época dorada de los tomates en Chile, pero aquí no ocuparemos tomates frescos. Sinceramente, prefiero dejar esos para la ensalada, con albahaca y queso (OMG qué rico). Y eso es lo mejor de esta receta: te permite tener la más deliciosa salsa (porque es cuática, en serio), durante TODO el año. Esto es porque la preparo con tomates en lata, más específicamente tomates picados en puré de tomate. Pueden ser tomates enteros, no pasa nada, pero creo que por alguna razón quedan mucho mejor con los en cubitos.

A pesar de lo que podrían pensar, los tomates enlatados son un alimento saludable y poco procesado. No tienen más ingredientes que tomate y se conservan con el hermetismo de la lata. Además con esto te aseguras que estás consumiendo tomates en su punto óptimo de maduración en cualquier época del año, y así te ahorras los tomates desabridos del invierno.

Para esta salsa no necesitas nada especial, más que un poco de tiempo (demora cerca de una hora). Resiste a la tentación de apagar el fuego antes, porque mientras más tiempo se cocine, más intensos serán los sabores, y menos ácida será la salsa. Me gusta hacer mucha cantidad de una vez, así la pongo en bolsitas plásticas y congelo para tener cuando tenga antojo de una boloñesa o de una deliciosa shakshuka. Esta salsa dura 4 meses congelada.

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Ingredientes:

  • 1 lata de 400 gramos de tomates picados en cubitos
  • 1 cebolla picada groseramente
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 zanahoria picada en rodajas
  • Aceite de oliva
  • Un chorrito de aceto balsámico
  • Orégano o albahaca seca
  • Sal

En una olla mediana, sofreir la cebolla por 5 minutos, hasta que esté blanda. Agregar el ajo y la zanahoria, y cocinar unos 10 minutos más, hasta que la zanahoria esté blanda. Desglasar el fondo de la olla con un chorrito (2 cucharadas más o menos) de aceto balsámico y revolver.

Agregar el tomate y los condimentos, revolver bien y llevar a ebullición. Cocinar tapado a fuego lento por 45-60 minutos. Destapar y cocinar 15 minutos más.

Dejar enfriar un poco y llevar todo a la licuadora. Rectificar sal y condimentos y licuar bien hasta lograr una salsa fluida y homogénea. Dejar enfriar completamente.

Se conserva 4 días en un recipiente hermético, y puede ser congelada hasta por 4 meses.

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